Por: Israel Díaz Rodríguez

Quiso el Jefe del Departamento de Investigaciónes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena, nuestro entrañable amigo, Doctor Álvaro Monterrosa Castro, que el lanzamiento de nuestro libro se hiciera en las instalaciones de la Facultad de Medicina.
El propósito no era otro, al elegir este lugar, que el de incentivar en los jóvenes estudiantes, el interés que deben tener desde ahora como estudiantes, la inquietud de escribir y ponernos a nosotros los autores del libro, como ejemplo de cómo los egresados de la Universidad de Cartagena no importa el numero de años de egresados, no pierdan sus vínculos con su Alma Mater, como lo manifestamos nosotros en nuestra publicación en la cual se pueden leer nostálgicos recuerdos del tiempo que transcurrió mientras estudiábamos y como hemos podido a través de nuestro ejercicio, corresponderle a nuestra escuela honrándola con nuestro proceder recordando que ella nos lo dio todo, que de allí salimos comprometidos a trabajar bajo los valores de la ética y la moral.
En suma dándole con este nuestro libro, buen ejemplo a las generaciones actuales para que conozcan de primera mano, cual fue nuestro empeño, comportamiento como estudiantes, como profesionales en ejercicio, y cuáles son los aportes que le hemos dado a la medicina. Y como ciudadanos dignos de la institución que nos enseñó que la Medicina por ser Arte y Ciencia a la vez, requiere de sensibilidad humana, comprensión, paciencia y buen juicio al mismo tiempo, estudio permanente vivir constantemente actualizado para con ello ofrecerle a nuestros pacientes, un servicio a la altura de los avances científicos que se verifican constantemente en la vida moderna.
El acto del lanzamiento en sí fue algo sobrio, elegante con la asistencia de la Decana de la Facultad de Medicina, cuerpo de profesores, estudiantes, familiares y amigos de cada uno de nosotros.
Una corta intervención de la Decana de la Facultad, abrió el evento y una de cada uno nosotros, se le dio fin mediante un brindis con una copa de vino.
Fue bajo todo punto de vista un evento que nos llena de satisfacción y para recordar y reafirmar aún más, nuestros afectos para con la centenaria Universidad de Cartagena que nos vio salir de sus aulas en el año de 1952.