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Jesús: nuestra única Esperanza

Jesús de Nazaret, fue en su vida terrenal el más humilde y por eso el más importante, fue un hombre ejemplar lleno de virtudes y grande en su misión de predicador, incansable peregrino de todos los caminos, a través de su palabra y obra realizó muchos milagros y salvaciones para la humanidad y el mundo entero.

Por todo eso, para nosotros los cristianos en todo el Universo, el nombre de Jesús significa amor; es el Hijo de Dios, El Salvador y en él está fundada la Iglesia y nuestra Fe.

No se necesita repetir todos los hechos y acontecimientos realizados en su tránsito por la tierra, lo cual es conocido por todos y están contenidos en la sagrada Biblia, más bien, para nosotros, lo esencial es que creemos firmemente en él, como Ser Supremo lleno de amor, comprensión y paz. Estos elementos son los que necesitamos en nuestra vida diaria para oxigenarnos y vivir regocijados en el ambiente de plenitud y gozo que solo nos puede ofrecer un hombre como Jesús.

Jesús nos dice a través de su palabra  que :" No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres ningún otro nombre por el que debamos ser salvados" ( Hechos 4.12).

Este maravilloso mensaje, nos indica que no hay otra manera de conseguir la salvación, mientras otras personas buscan afanosamente que les llegue la solución por otros caminos, tales como: el progreso científico, el avance tecnológico, o sectas que brindan toda una panacea de vida.

En este mismo orden de ideas, es interesante destacar como en este tema el poeta francés Paul Claudel dice en una frase hermosa que: " una sola cosa merece la pena: amar a Jesucristo y hacer que le amen, darle  nuestro corazón, miserable y desgarrado", esto significa que él nos puede regalar un corazón nuevo que florezca en esa primavera de salvación prometida.

Que ésta Semana Santa sirva de excelente oportunidad para arrepentirnos y convertirnos, tocando nuestro corazón en lo más profundo y sublime del alma, puesto que esa gracia hace parte de nuestro caminar y solo con ella podemos fortalecernos cada día aumentando la fe, confiando a la vez en que nunca nos defraudara, porque definitivamente Jesús  es nuestra única esperanza de salvación.